El Colegio Diocesano Santo Domingo ha sido reconocido con el primer premio en la IX edición de UNI2, el certamen organizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera de Elche, una iniciativa dirigida a estudiantes preuniversitarios que busca impulsar proyectos capaces de mejorar el entorno a través de propuestas innovadoras y comprometidas con la sociedad.
La edición de este año estuvo centrada en el consumo responsable y la economía circular, invitando a los participantes a reflexionar sobre hábitos cotidianos y plantear soluciones sostenibles aplicables a la vida diaria. En este contexto, el proyecto presentado por nuestro centro, “Colegio y familia UNI2 contra el vertido de aceite”, fue reconocido por el jurado con el primer puesto.
La propuesta pone el foco en un problema ambiental de gran impacto: el vertido inadecuado del aceite usado. A través de una iniciativa que une colegio y familias, el proyecto busca convertir un gesto cotidiano en una oportunidad educativa, fomentando hábitos responsables y una mayor conciencia medioambiental dentro y fuera del aula.
El jurado valoró especialmente la capacidad de las propuestas para traducir los principios de sostenibilidad en acciones reales y cercanas. Junto a nuestro colegio, también fueron reconocidos el Colegio Santa Teresa de Alicante, con el proyecto “Eco mentores”, y el Colegio Nuestra Señora del Carmen – Carmelitas de Elche, por una iniciativa basada en talleres creativos con materiales reciclados.
En esta novena edición participaron numerosos centros educativos de diferentes localidades, compartiendo proyectos y experiencias que demostraron el compromiso de los jóvenes con los desafíos medioambientales actuales.
Desde el Colegio Diocesano Santo Domingo queremos felicitar a todos los alumnos participantes por su implicación, creatividad y esfuerzo, y agradecer a la Universidad CEU Cardenal Herrera la organización de este tipo de iniciativas que fomentan el aprendizaje, el trabajo en equipo y el compromiso social.
Este reconocimiento supone una gran alegría para toda la comunidad educativa y refleja cómo las pequeñas acciones, trabajadas desde la escuela y en colaboración con las familias, pueden convertirse en herramientas reales para transformar nuestro entorno.